Quinta derrota consecutiva.
Universidad Católica sigue sumida en una crisis futbolística y ahora cosechó su quinta derrota consecutiva al caer por 2-0 ante Vélez Sarsfield por la ida de los octavos de final de Copa Sudamericana jugado en San Carlos de Apoquindo.
La UC dominó todo el partido, pero careció de profundidad y falló siempre en el toque final. Eso lo aprovecharon los de Liniers que en los pies de Guille Franco (15) e Iván Bella (43) lograron dos importantes goles en calidad de visita.
CONTINUACIÓN DEL SUFRIMIENTO
Sobre 7 mil espectadores llegaron a San Carlos esperanzados con ver un repunte del elenco de Mario Lepe que viene muy a mal traer en el torneo local con cuatro derrotas consecutivas.
Sin embargo, en cancha los cruzados exponían más de lo que venían mostrando: dominio, poco ritmo y casi nula profundidad de cara al arco. Una llegada de Carignano y un contragolpe desperdiciado por Daud Gazale fueron el preludio para la primera estocada.
Cubero jugó rápido un tiro libre a los 15, Canteros picó en diagonal por la derecha, sacó centro bajo y Guille Franco de media vuelta se sacó a Andía y cruzó la pelota para dejar estático a Fabián Cerda que reemplazó bajo los tres palos al seleccionado Cristopher Toselli.
A los 18 pudo igualar Católica, pero el tiro libre de Matías Mier sacó pintura al ángulo superior izquierdo de Barovero que jugó un gran primer tiempo, pues a los 22 tuvo una gran atajada ante un cabezazo casi encima del arco de Gazale.
Los minutos pasaban y el elenco chileno no podía encontrar la llave para llegar al empate. Los hinchas se tomaron la cabeza con la manos a los 30 cuando, tras un córner pasado de Mier, Andía aparecía solo en el segundo palo y desviaba por milímetros su frentazo.
Poco a poco la gente mostró su disconformidad, que se transformó en enojo a los 42 cuando Augusto Fernández se escapó por la despoblada zona derecha, sacó centro e Iván Bella le ganó con pasmosa facilidad la posición a Valenzuela para decretar el segundo con el que se fueron al descanso.
MISMO LIBRETO CRUZADO
En el complemento ingresó Francisco Pizarro que le dio más actividad al ataque y logró jutarse de buena manera con Gazale para crear peligro. La primera la tuvo a los 46 con remate trabado.
El inicio de los últimos 45 minutos de de total dominio de los de la franja, pero en el toque final fallaron impidiendo así el descuento. Por eso tanto Carignano (56) como Gazale (58) no pudieron llegar a las redes.
A los 60 los hinchas se ilusionaron con un tiro libre a la entrada del área de Miorosevic, sin embargo falló al enviarlo a la barrera, demostrando la mala suerte y poca efectividad que ha mostrado el equipo de Lepe en las últimas semanas.
Para ahondar más la desazón local, la UC tuvo el descuento en Hans Martínez, sin embargo su gol fue anulado a los 62 al estar en posición de adelanto. Con esto, comenzó a apagarse la intensidad del ataque y la gente se fue resignando a la derrota.
Tímidos ataques que terminaron en las manos de Barovero o fuera de la cancha sirvieron de corolario para una nueva desazón cruzada que no logra encontrar el rumbo y trasladó su mal andar en el torneo local a la Copa Sudamericana.
Final de la historia y ahora la UC debe rearmarse para ir a buscar la clasificación a Liniers el 20 de octubre a las 20:10 horas, donde debe anotar dos goles de visita para intentar la remontada.
Terra
Universidad Católica sigue sumida en una crisis futbolística y ahora cosechó su quinta derrota consecutiva al caer por 2-0 ante Vélez Sarsfield por la ida de los octavos de final de Copa Sudamericana jugado en San Carlos de Apoquindo.
La UC dominó todo el partido, pero careció de profundidad y falló siempre en el toque final. Eso lo aprovecharon los de Liniers que en los pies de Guille Franco (15) e Iván Bella (43) lograron dos importantes goles en calidad de visita.
CONTINUACIÓN DEL SUFRIMIENTO
Sobre 7 mil espectadores llegaron a San Carlos esperanzados con ver un repunte del elenco de Mario Lepe que viene muy a mal traer en el torneo local con cuatro derrotas consecutivas.
Sin embargo, en cancha los cruzados exponían más de lo que venían mostrando: dominio, poco ritmo y casi nula profundidad de cara al arco. Una llegada de Carignano y un contragolpe desperdiciado por Daud Gazale fueron el preludio para la primera estocada.
Cubero jugó rápido un tiro libre a los 15, Canteros picó en diagonal por la derecha, sacó centro bajo y Guille Franco de media vuelta se sacó a Andía y cruzó la pelota para dejar estático a Fabián Cerda que reemplazó bajo los tres palos al seleccionado Cristopher Toselli.
A los 18 pudo igualar Católica, pero el tiro libre de Matías Mier sacó pintura al ángulo superior izquierdo de Barovero que jugó un gran primer tiempo, pues a los 22 tuvo una gran atajada ante un cabezazo casi encima del arco de Gazale.
Los minutos pasaban y el elenco chileno no podía encontrar la llave para llegar al empate. Los hinchas se tomaron la cabeza con la manos a los 30 cuando, tras un córner pasado de Mier, Andía aparecía solo en el segundo palo y desviaba por milímetros su frentazo.
Poco a poco la gente mostró su disconformidad, que se transformó en enojo a los 42 cuando Augusto Fernández se escapó por la despoblada zona derecha, sacó centro e Iván Bella le ganó con pasmosa facilidad la posición a Valenzuela para decretar el segundo con el que se fueron al descanso.
MISMO LIBRETO CRUZADO
En el complemento ingresó Francisco Pizarro que le dio más actividad al ataque y logró jutarse de buena manera con Gazale para crear peligro. La primera la tuvo a los 46 con remate trabado.
El inicio de los últimos 45 minutos de de total dominio de los de la franja, pero en el toque final fallaron impidiendo así el descuento. Por eso tanto Carignano (56) como Gazale (58) no pudieron llegar a las redes.
A los 60 los hinchas se ilusionaron con un tiro libre a la entrada del área de Miorosevic, sin embargo falló al enviarlo a la barrera, demostrando la mala suerte y poca efectividad que ha mostrado el equipo de Lepe en las últimas semanas.
Para ahondar más la desazón local, la UC tuvo el descuento en Hans Martínez, sin embargo su gol fue anulado a los 62 al estar en posición de adelanto. Con esto, comenzó a apagarse la intensidad del ataque y la gente se fue resignando a la derrota.
Tímidos ataques que terminaron en las manos de Barovero o fuera de la cancha sirvieron de corolario para una nueva desazón cruzada que no logra encontrar el rumbo y trasladó su mal andar en el torneo local a la Copa Sudamericana.
Final de la historia y ahora la UC debe rearmarse para ir a buscar la clasificación a Liniers el 20 de octubre a las 20:10 horas, donde debe anotar dos goles de visita para intentar la remontada.
Terra
