Practicar artes marciales en la Patagonia implica una constante batalla contra el mapa. Para los deportistas de la Región de Magallanes, el talento y la disciplina en el tatami a menudo colisionan con una barrera difícil de esquivar: las distancias geográficas y los elevados costos de traslado hacia el centro y norte del país.
Así lo explica Daniel Cárdenas, profesor de educación física y entrenador de karate, quien aborda la compleja realidad que enfrentan los atletas magallánicos para medirse en el circuito nacional.
El costo insular: Volar para poder competir
A diferencia de otras regiones del país donde los clubes pueden desplazarse por vía terrestre, en Magallanes la conectividad aérea es la única alternativa viable para asistir a torneos de nivel. Esta condición impone una desventaja logística y económica considerable desde el inicio de cualquier proceso competitivo.
"Como estamos en una región tan aislada, cuesta bastante la parte económica para salir a buscar competencia. Estamos en déficit a comparación de los clubes de otras partes, porque nosotros sí o sí tenemos que irnos en avión, y eso significa un costo muy elevado", señala Cárdenas.
Apoderados: El sostén financiero del deporte regional
Ante la falta de financiamiento permanente o auspicios continuos, la responsabilidad de mantener vivas las carreras deportivas de los jóvenes recae en el entorno familiar. Son los padres y tutores quienes financian pasajes, estadías y matrículas de inscripción para que sus hijos no queden rezagados deportivamente.
El técnico remarca la necesidad de abrir nuevos canales de apoyo institucional y privado para alivianar este esfuerzo: "Hacemos siempre el llamado a quienes nos puedan apoyar, porque por lo general son los apoderados los que asumen todos esos costos. Nosotros queremos buscar la mayor cantidad de competencias posibles para nuestros deportistas".
Mayor roce para proyectar seleccionados nacionales
El objetivo de salir a combatir fuera de la región va más allá de la obtención de medallas. Para el cuerpo técnico, el valor principal radica en la acumulación de horas de combate en escenarios exigentes, factor clave para consolidar la madurez deportiva.
"Buscamos que puedan tener mayor confianza y mayor roce competitivo, porque eso es lo que les va a significar el día de mañana, quizás, llegar a ser seleccionados nacionales", concluye el entrenador.
