La discusión sobre la seguridad en las canchas escaló a nivel nacional, pero en la Región de Magallanes el debate toca una fibra sensible: los recursos económicos. En una reciente entrevista, Osvaldo Oyarzo, tesorero de la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA), analizó el impacto del proyecto conocido como la "Ley Nicolás Vidal" y advirtió que la iniciativa arriesga sufrir modificaciones radicales si no se define el financiamiento.
Oyarzo reconoció que la propuesta "suena y se lee bonito", pero planteó una interrogante estructural: ¿quién financiará las altas exigencias de seguridad? De implementarse tal como está redactada, la ley obligaría a las organizaciones a contar con guardias de seguridad, cámaras de vigilancia, detectores de metales y accesos diferenciados para las barras de cada equipo.
Para dimensionar el problema en el plano local, el dirigente detalló la alta actividad que registra la zona en una jornada habitual: la Asociación Barrio Sur agenda cerca de 4 partidos por fin de semana en su serie de honor, la Asociación Punta Arenas otros 4, y la Asociación 18 de Septiembre suma 6 compromisos más. En total, se juegan alrededor de 14 partidos de alta convocatoria cada fin de semana en la comuna, lo que haría inviable costear la dotación de guardias exigida bajo un régimen similar al del fútbol profesional, considerando que el balompié amateur magallánico subsiste con recursos muy escasos.
La propuesta de ANFA: Sanciones perpetuas en lugar de burocracia económica
Pese a las críticas financieras, Oyarzo enfatizó que en ANFA están conscientes de los episodios de violencia que afectan a los estadios y que en regiones como la Metropolitana o la de Valparaíso ya existen señales de alerta complejas vinculadas a otros delitos.
Frente a esto, la postura de la dirigencia regional apunta a medidas sancionatorias directas y punitivas contra los agresores en lugar de exigir costosas infraestructuras de seguridad a las ligas locales. La propuesta de Oyarzo consiste en aplicar la prohibición absoluta de ingreso a los recintos deportivos por periodos de uno a dos años, o incluso a perpetuidad, extendiendo este derecho de admisión no solo a la cancha donde ocurrió el incidente, sino a todos los estadios de la región.
¿De qué trata el proyecto de ley original?
El proyecto de ley "Nico Vidal" ingresó al Congreso chileno con un respaldo político transversal que va desde la UDI hasta el Partido Comunista.
En lo medular, el articulado busca regular la actividad a través de los siguientes ejes institucionales:
Interés público: Declara formalmente al fútbol amateur como una actividad de interés público, reconociendo su rol social, preventivo y comunitario para protegerlo de la delincuencia.