Este viernes 23 de enero comenzará en Punta Arenas el interregional de clubes campeones, un torneo que reúne a equipos de distintas zonas del país y que, para muchos, representa el mayor desafío deportivo de su historia. Entre ellos estará Santos de América, elenco de la población Camilo Olavarría de la comuna de Coronel, que logró llegar al extremo sur luego de meses de gestiones y esfuerzo colectivo.
Hace dos meses, el club hizo público un comunicado solicitando apoyo para concretar su participación. El viaje a Magallanes implicaba costos elevados y una logística compleja, difíciles de asumir para una institución amateur. La solicitud fue clara: no se buscaban aportes monetarios, sino ayuda en indumentaria, balones y equipamiento deportivo que permitiera competir en condiciones adecuadas.
Con el paso de las semanas, y gracias a la colaboración de personas, empresas y cercanos al club, Santos de América logró reunir lo mínimo necesario para emprender el viaje. Detrás de esta presencia en el interregional hay dirigentes que sostuvieron las gestiones, jugadores que compatibilizaron trabajo y preparación deportiva, y una comunidad que entendió que este desafío trascendía lo estrictamente futbolístico.
La llegada a Punta Arenas no solo marca el inicio de la competencia, sino también el cierre de un proceso donde el principal objetivo fue cumplir. Representar a la Octava Región y a la comuna de Coronel en un torneo de esta magnitud ya constituye un logro para un equipo que se construyó desde el esfuerzo y la organización.
Desde este sábado, Santos de América competirá en la cancha. Pero su recorrido hasta Magallanes confirma una realidad conocida en el fútbol amateur chileno: muchas veces, el partido más difícil se juega antes de que ruede la pelota.
