
Más allá de los beneficios para la salud.
Se observa claramente que el running es una de las tantas prácticas deportivas que está en alza y de moda en nuestro país. Nadie duda de los beneficios a nivel de salud que conlleva esta disciplina, sin embargo existirían otras bondades asociadas a quienes corren regularmente y participan en carreras familiares y competitivas de 5k, 10k, medias maratones (21k) y maratones (42k).
Claudia Aliaga, Jefa de la Unidad de Empleabilidad de la Universidad del Pacífico y fondista desde hace algunos años, asegura que la realización de esta actividad deportiva, además de entregar numerosos beneficios relacionados al estado físico y psíquico, permite desarrollar y/o fortalecer una serie de actitudes, valores, competencias y habilidades en las personas, que favorecen directamente el cómo nos relacionamos con los demás.
Pero no solo eso. “Para los jóvenes y los no tan jóvenes, la práctica deportiva también permite desarrollar capacidades específicas y habilidades que aportarían a elevar los niveles de su empleabilidad”, asegura.
¿Cómo? Señala que en los estudiantes de instituciones de educación superior que integran esta práctica deportiva como asignatura optativa, les permite ir construyendo la personalidad profesional a nivel físico y emocional. En tanto, en los adultos, la integración a clubes de running o la práctica en solitario refuerzan y reconducen aquellas habilidades propias del hacer deporte. “Estas destrezas y nuevas competencias son aprendidas en la propia disciplina y especialmente en la generación de valores, actitudes, competencias y habilidades que no solo nos ayudan a vivir el día a día de manera armoniosa, sino que además son muy valoradas por los empleadores a la hora de contratar personas para sus equipos”, enfatiza la experta de la Universidad del Pacífico.
Agrega que hoy incluso los headhunters valoran mucho si el postulante realiza hobbies, practica deportes o pertenece a ciertos grupos. “Y esto es porque justamente se dan cuenta de que una persona es más integral si se preocupa de cosas más allá de lo estrictamente técnico”, explica.
La especialista en empleabilidad destaca que a nivel laboral, las instituciones hoy reconocen el aporte de funcionarios altamente motivados por la práctica deportiva, ya que esto se traduce en que realizan su labor con compromiso, seriedad y disciplina. “Es por ello que actualmente es una tendencia creciente que las empresas formen grupos de running internos para fortalecer a los equipos y motivar a sus trabajadores a estar más sanos y motivados en la pega”, señala Claudia Aliaga.
Para finalizar, la Jefa de la Unidad de Empleabilidad de la Universidad del Pacífico comenta que si ya practica el running o está pensando en empezar a correr, es importante que dicha práctica sea algo que disfrute. “Huya de la práctica individualista y obsesiva y opte por aquella que promueve un desarrollo integral de su persona y que le otorgue un doble beneficio: estar bien físicamente y fortalecer valores, actitudes, habilidades y competencias que lo harán ser mejor persona, además de ser más competitivo y atractivo para el mercado laboral”.
Beneficios del running en la empresa
La Jefa de la Unidad de Empleabilidad de la U. del Pacífico destaca que algunos beneficios de la buena práctica del running en la empresa son:
• Se refuerza el sentido de identidad y pertenencia al equipo.
• Se potencia el trabajo colaborativo más allá del logro personal.
• Se aprende a conocer el propio comportamiento y el de los demás miembros del grupo a través del intercambio de experiencias.
• Se aprende a respetar las normas del grupo, a ser solidario y a apoyar a sus otros colegas.
• Se fomenta el dar opiniones e ideas que fortalezcan el espíritu de ese equipo.
• Se aprende el respeto por la jerarquía.
• Se fomenta la tolerancia.
• Se aprende a interactuar con personas de distintos grupos, orígenes, culturas y edades.
• Se generan espacios deportivos, espacios sociales y de sana convivencia con los compañeros de trabajo.
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