CAMBIAR HÁBITOS: LA CLAVE PARA COMBATIR LA OBESIDAD


Cada persona debe saber lo que debe o no comer, en qué cantidades y con qué frecuencia.

La obesidad no se produce sólo por comer mucho, sino que también existen causas hereditarias muy fuertes. Así lo indica un estudio realizado en Dinamarca, donde se midió el peso de personas adoptadas (adultos) y los comparó con el de sus padres adoptivos y con el de sus padres biológicos. El resultado demostró que existe una marcada relación con el peso de estos últimos y, sobre todo, con el de la madre biológica. Por lo tanto, el niño hereda una característica metabólica diferente. Así, hay flacos que comen sin control y no engordan nunca. En cambio, existen muchos que engordan cuando come el vecino.

Causas genéticas y ambientales

El doctor Pedro Becker, endocrinólogo de Clínica Las Condes, explica que "las causas de la obesidad son muchas. La genética es una de ellas, pero es difícil de ponderar, porque casi siempre se agregan factores ambientales": Los niños con padres obesos tienden a serlo no sólo por razones hereditarias, sino también por los hábitos que tiene esa familia donde todos son gordos.

La Educación

Según el doctor Becker, cada persona debe saber lo que debe o no comer, en qué cantidades y con qué frecuencia.

Los consumidores deberían exigir a los productores de alimentos que proporcionen todos los datos acerca de los alimentos que fabrican. Es decir, cantidad de calorías o materia grasa, porque mientras más educados estén las personas, más buscarán productos de buena calidad.

Los Hábitos

Alimentarse bien es muy importante y fundamental para crear hábitos desde pequeño.

“Es más fácil crear hábitos que cambiarlos”, enfatiza el especialista. Esto viene, en parte, de la falta de educación, de la poca disponibilidad de tiempo que existe para comer o para preparar los alimentos, y de la publicidad. Ella nos ataca de diferentes frentes y promueve el consumo de alimentos apetecidos, pero a veces no tan sanos.

El sedentarismo, un enemigo

La inactividad es otra gran causa de obesidad. Muy difícil de superar en los adultos. El problema es que las personas sedentarias tienen un menor gasto calórico, lo que favorece a la gordura. Por eso, siempre se recomienda la actividad física desde temprana edad.

Enfermedades

Existen algunas enfermedades que producen aumento del peso. Entre ellas, los problemas a la tiroides, ovarios, hipófisis y glándulas suprarrenales; sin embargo, estas enfermedades representan una pequeña porción de los casos de obesidad.

En años recientes, se ha descrito lo que se ha llamado Síndrome Metabólico, que entre otros elementos, presenta una resistencia al efecto de la insulina y obesidad. Estos cuadros exigen un manejo especializado en su diagnóstico y tratamiento.

Prevención

“Es difícil para un obeso dejar de serlo”, dice el doctor Becker. Por eso es muy importante actuar a nivel preventivo.

La educación es fundamental. Es decir, el desarrollo de hábitos alimentarios adecuados. El cuento de que la abuelita no tolera que su nieto pase hambre debe quedar de lado. Los padres y el ambiente familiar "ampliado" como nanas, tíos, primos, abuelos, tienen mucha responsabilidad en el crecimiento adecuado del niño.

Claves para no engordar

Modificar la dieta. Disminuir alimentos calóricos: masas, grasas y azúcares.
Comer al menos tres comidas diarias.
No hacer regímenes que limiten en extremo la comida, porque pueden producir bajas de presión arterial (provoca desmayos) y otros síntomas.
Fomentar la actividad física como norma de vida.

Un mito

Las personas que dejan de fumar no engordan por un hecho biológico. Sólo cambian la ansiedad de fumar por la ansiedad de comer.

No a las anfetaminas

El uso aislado de pastillas que contienen anfetaminas o de compuestos que las contengan, puede producir:
Adicción.
Nerviosismo.
Imsomnio.
Irritabilidad.
Palpitaciones.
Temblores.

Se descarta de raíz el "usar cápsulas que mezclan una serie de componentes como anfetaminas, diuréticos, laxantes, hormonas y otros, porque es muy dañino para el organismo", explica el especialista.

¿Cuándo se considera que una persona es obesa?

Hombre Adulto: tiene que pesar tantos kilos como los centímetros de altura que tenga sobre el metro. Por ejemplo: si mide 1 metro 83 centímetros, debería pesar alrededor de 83 kilos.
Mujer Adulta: Debe pesar diez kilos menos que los centímetros que mida sobre el metro.

¿Quiénes serán obesos?

Un lactante obeso, alimentado exclusivamente con leche materna en el primer año de vida, tiende a normalizar su peso en forma espontánea.
Un lactante obeso que ha sido alimentado con leche artificial tiene mayor riesgo de continuar obeso.
Entre el 11 y el 20 por ciento de los lactantes obesos serán escolares obesos.
El 40 por ciento de los niños obesos a los 7 años serán obesos en la adolescencia.
El 70 por ciento de los adolescentes obesos lo siguen siendo en la adultez.

Riesgos de la obesidad

Disminuye la capacidad física.
Causa problemas reumáticos como la artrosis.
Causa problemas emocionales. La gente "no acepta" a los gordos.
Propensión a la diabetes.
Aumenta el riesgo post operatorio.
Aumento del riesgo de embarazo y parto.
Altos índices de colesterol, lo que a su vez produce problemas coronarios y de arterioesclerosis.
Trastornos mecánicos como afecciones de la columna vertebral, caderas, rodillas, tobillos que pierden su funcionalidad. Además producen dolor agudo, invalidando, en ocasiones, a gente muy joven que sufre de sobrepeso.

CLC
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