
En Miami.
Enfrentando a una flota del más alto nivel y a complicadas condiciones de viento, las tripulantes del velero “Santander”, Nadja Horwitz y Carmina Malsch, marchan en el 26º casillero de la clase 470 femenina tras la segunda jornada de la Copa del Mundo Miami OCR (Olympic Classes Regatta), uno de los eventos estelares de la náutica internacional, que se extenderá hasta el sábado 31 de enero en la bahía de Biscayne, con participación de 800 navegantes de 63 países.
La dupla chilena, actual 50ª del Ranking Mundial de su categoría, terminó 24º en las dos regatas del día, acumulando 86 puntos negativos en cuatro recorridos (un descarte), a falta de tres jornadas para el final del torneo.
“Nos han tocado dos días de vientos fuertes, de 18 a 25 nudos y con muchos borneos, una condición en la que aún tenemos mucho que aprender”, señaló la tripulante Carmina Malsch.
“Queremos mejorar en los próximos días y superar nuestro resultado en Copas del Mundo. El año pasado en Palma (España) terminamos en el 28º lugar y por supuesto esperamos que nuestros avances técnicos se reflejen en los resultados. Sabemos que podemos dar más”, agregó Nadja, la timonel.
Cabe señalar que a las navegantes de la Cofradía Náutica del Pacífico (Algarrobo) les restan seis regatas hasta el sábado 31 de enero.
El 470 (se lee “cuatro setenta”) es un barco de vela para dos tripulantes (timonel y proel), diseñado en 1963 por el francés André Cornu. Construido desde sus inicios en fibra de vidrio, se extendió rápidamente por todo el mundo y en 1969 ya era una clase náutica internacional reconocida oficialmente. Es clase olímpica para hombres desde 1976 y en 1988 pasó a serlo para las mujeres. El nombre de la clase y del barco proviene de su eslora (largo del casco), que mide 4 metros y 70 centímetros. Es un barco veloz y ligero, para navegación relativamente avanzada, por poseer un diseño y aparejo muy técnico.
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