Especial para La Opinión Austral de Río Gallegos, por Walter Muñoz (*) Periodista, comentarista de la Copa América por LU 12 AM 680.
Estas cuantas líneas llevan impresa no sólo una pequeña visión de lo que fue la Copa América 2011 para los argentinos, sino también lo que significó desde lo personal ese trascendental torneo internacional que convocó presencialmente a casi un millar de personas y un número incalculable de televidentes de todo el mundo.
En principio, debo decirles que la expectativa que tenían no sólo los argentinos estaba signada o transversalmente contenida por el periodismo, que hizo que la noticia del descenso de River Plate a la “B” opacara en demasía lo que en esencia era o iba a ser la Copa América 2011. Un torneo trascendental internacional y que ponía en valor a cada uno de los equipos participantes, máxime que falta muy poco tiempo para las eliminatorias del mundial Brasil 2014.
Argentina entró a la cancha con la posibilidad concreta de que aparecieran sus individualidades, dejando atrás el no posibilitar a jugadores que se desempeñan en el ámbito local fuera de la Copa. Las derrotas que sufrió el primer equipo y otros temas que iremos incorporando.
Estuvimos en el Complejo Habitacional Deportivo de Ezeiza perteneciente a la AFA (predio de 48 hectáreas, que incluye 9 canchas, 7 de las cuales son para profesionales, ubicado en los bosques de Ezeiza, a 30 kilómetros del centro de Buenos Aires), allí pudimos observar al seleccionado argentino preparándose para enfrentar a Bolivia.
Aquellos que estuvimos ahí esperando que concluyera la práctica para luego formar parte de la conferencia de prensa, pudimos ver, quizás como adelanto de lo que pasaría luego, aclaro que es sólo una apreciación, cuando finalizado el entrenamiento los jugadores debieron caminar aproximadamente 150 metros pasando frente a nosotros, lo significativo que fue ver a Messi rodeado de varios compañeros y a Tévez caminando solo hacia el vestuario. Este detalle también se vio reflejado en el partido con Bolivia, donde los pases que le llegaban al “apache” eran piedras y cuando se los daban. Estaba claro para nosotros: se vislumbraba una suerte de camarilla. Difícil de integrar a un equipo con estas características.
Con Colombia, la Argentina presentó la misma disposición grupal y las consecuencias fueron prácticamente las mismas. Ante su par de Costa Rica se cambió el estilo, se propuso un equipo con un 9 de área, con mayor llegada, tratando de abrumar al contrario. Se logró y los argentinos creíamos que este planteo nos llevaría a estar en los primeros planos de la copa. Pero clasificó Uruguay y todo fue muy distinto. Había que enfrentar a los charrúas, un equipo que evidentemente no tiene nada de parecido a Costa Rica.
Estuvimos en la conferencia de prensa previa al partido de cuartos de final y le consultamos al ‘Checho’ Batista sobre el estado físico de los jugadores, a lo que respondió que “era excelente”, también preguntamos sobre si habían practicado penales, entendiendo que era un partido complejo, cerrado y de mucho roce, sobre ese particular el director técnico señaló: “entiendo que son todos profesionales, es por ello que no vi la necesidad de practicarlos”.
El resultado ya lo sabemos, Argentina quedó afuera de la Copa América y sólo como detalle, el penal lo ejecuta mal Tévez.
Podría significar también que la Copa América 2011 permitió que equipos sin mucha talla copera como Perú o Venezuela pudieran estar entre los cuatro primeros, destacando que la actuación de los árbitros y sus colaboradores fue buena con algunas excepciones, pero que a la postre no influyeron en el normal desarrollo de cada uno de los cotejos. Tal el caso de Ernesto Cherquis Bialo, que decía “el fair play permitió este tipo de situaciones positivas para el fútbol que se vive en el mundo”. Muchas veces en la vida uno va teniendo distintos objetivos y oportunidades, en este caso particular comenzó a dibujarse una especie de utopía, algo que resultaba prácticamente inalcanzable, se debían producir distintos hechos positivos que finalmente nos llevaran a tener la posibilidad de cumplir con esa meta planteada. Así llegamos a esta Copa América 2011, provistos de una gran expectativa, hablo desde la parte personal, por tratar de conformar y satisfacer a través del trabajo a todos los santacruceños, obviamente incluyendo a quienes confiaron en este proyecto, a quienes me permitieron a través de una autorización especial estar allí. Tengo que agradecer al presidente de Fomicruz SE, Miguel Angel Ferro; al gerente de Legales, Dr. Antonio Geréz, y a compañeros de trabajo. En especial a Víctor Borden. Y muy especialmente al amigo y periodista Martín Pérez, destacadísimo relator futbolero de esta ciudad y provincia que con el aval de su gran experiencia al haber transmitido todas las categorías de fútbol argentino (desde torneos locales hasta Primera División, Copa Libertadores y a la selección nacional), me invitó a ser parte de su gran equipo y acepté gustosamente. Conformamos un gran equipo en LU 12 y la Cadena Santacruceña del Gol, con grandes compañeros como Analía Rubiño (productora general), Alberto Aravena, Guillermo Clausi y el personal de la radio, en lo que se refiere a operadores.
Estas cuantas líneas llevan impresa no sólo una pequeña visión de lo que fue la Copa América 2011 para los argentinos, sino también lo que significó desde lo personal ese trascendental torneo internacional que convocó presencialmente a casi un millar de personas y un número incalculable de televidentes de todo el mundo.
En principio, debo decirles que la expectativa que tenían no sólo los argentinos estaba signada o transversalmente contenida por el periodismo, que hizo que la noticia del descenso de River Plate a la “B” opacara en demasía lo que en esencia era o iba a ser la Copa América 2011. Un torneo trascendental internacional y que ponía en valor a cada uno de los equipos participantes, máxime que falta muy poco tiempo para las eliminatorias del mundial Brasil 2014.
Argentina entró a la cancha con la posibilidad concreta de que aparecieran sus individualidades, dejando atrás el no posibilitar a jugadores que se desempeñan en el ámbito local fuera de la Copa. Las derrotas que sufrió el primer equipo y otros temas que iremos incorporando.
Estuvimos en el Complejo Habitacional Deportivo de Ezeiza perteneciente a la AFA (predio de 48 hectáreas, que incluye 9 canchas, 7 de las cuales son para profesionales, ubicado en los bosques de Ezeiza, a 30 kilómetros del centro de Buenos Aires), allí pudimos observar al seleccionado argentino preparándose para enfrentar a Bolivia.
Aquellos que estuvimos ahí esperando que concluyera la práctica para luego formar parte de la conferencia de prensa, pudimos ver, quizás como adelanto de lo que pasaría luego, aclaro que es sólo una apreciación, cuando finalizado el entrenamiento los jugadores debieron caminar aproximadamente 150 metros pasando frente a nosotros, lo significativo que fue ver a Messi rodeado de varios compañeros y a Tévez caminando solo hacia el vestuario. Este detalle también se vio reflejado en el partido con Bolivia, donde los pases que le llegaban al “apache” eran piedras y cuando se los daban. Estaba claro para nosotros: se vislumbraba una suerte de camarilla. Difícil de integrar a un equipo con estas características.
Con Colombia, la Argentina presentó la misma disposición grupal y las consecuencias fueron prácticamente las mismas. Ante su par de Costa Rica se cambió el estilo, se propuso un equipo con un 9 de área, con mayor llegada, tratando de abrumar al contrario. Se logró y los argentinos creíamos que este planteo nos llevaría a estar en los primeros planos de la copa. Pero clasificó Uruguay y todo fue muy distinto. Había que enfrentar a los charrúas, un equipo que evidentemente no tiene nada de parecido a Costa Rica.
Estuvimos en la conferencia de prensa previa al partido de cuartos de final y le consultamos al ‘Checho’ Batista sobre el estado físico de los jugadores, a lo que respondió que “era excelente”, también preguntamos sobre si habían practicado penales, entendiendo que era un partido complejo, cerrado y de mucho roce, sobre ese particular el director técnico señaló: “entiendo que son todos profesionales, es por ello que no vi la necesidad de practicarlos”.
El resultado ya lo sabemos, Argentina quedó afuera de la Copa América y sólo como detalle, el penal lo ejecuta mal Tévez.
Podría significar también que la Copa América 2011 permitió que equipos sin mucha talla copera como Perú o Venezuela pudieran estar entre los cuatro primeros, destacando que la actuación de los árbitros y sus colaboradores fue buena con algunas excepciones, pero que a la postre no influyeron en el normal desarrollo de cada uno de los cotejos. Tal el caso de Ernesto Cherquis Bialo, que decía “el fair play permitió este tipo de situaciones positivas para el fútbol que se vive en el mundo”. Muchas veces en la vida uno va teniendo distintos objetivos y oportunidades, en este caso particular comenzó a dibujarse una especie de utopía, algo que resultaba prácticamente inalcanzable, se debían producir distintos hechos positivos que finalmente nos llevaran a tener la posibilidad de cumplir con esa meta planteada. Así llegamos a esta Copa América 2011, provistos de una gran expectativa, hablo desde la parte personal, por tratar de conformar y satisfacer a través del trabajo a todos los santacruceños, obviamente incluyendo a quienes confiaron en este proyecto, a quienes me permitieron a través de una autorización especial estar allí. Tengo que agradecer al presidente de Fomicruz SE, Miguel Angel Ferro; al gerente de Legales, Dr. Antonio Geréz, y a compañeros de trabajo. En especial a Víctor Borden. Y muy especialmente al amigo y periodista Martín Pérez, destacadísimo relator futbolero de esta ciudad y provincia que con el aval de su gran experiencia al haber transmitido todas las categorías de fútbol argentino (desde torneos locales hasta Primera División, Copa Libertadores y a la selección nacional), me invitó a ser parte de su gran equipo y acepté gustosamente. Conformamos un gran equipo en LU 12 y la Cadena Santacruceña del Gol, con grandes compañeros como Analía Rubiño (productora general), Alberto Aravena, Guillermo Clausi y el personal de la radio, en lo que se refiere a operadores.