12.40 | LOS HUESOS Y LA ACTIVIDAD FÍSICA

De Los Medios Internacionales.

El beneficio de los deportes se extiende a todo lo que implica el movimiento de nuestro cuerpo. Así, por ejemplo:
• Aumenta el flujo de sangre a los huesos y contribuye a mantener la densidad del tejido óseo y a protegerlo de los traumatismos. Las articulaciones se conservan elásticas y movibles. La actividad física moderada es en ciertos casos la forma deportiva no extenuante, que tiene reflejos positivos para el desarrollo de la postura del esqueleto y de la columna vertebral en particular.
• Beneficia especialmente al niño con problemas de columna, de musculatura débil, que tiende a encorvarse y sobre todo padece una motricidad relativamente escasa. Entonces el ejercicio es fundamental.
• Es muy importante durante la primera infancia y en la adolescencia ya que ayuda a prevenir la postura escoliótica (columna vertebral desviada), evita una deformidad más trascendente también de la rodilla y combate la musculatura débil y fláccida propia de las personas mayores.
• Las artes marciales combinan una buena cuota de actividad física basándose en un control disciplinario, con un movimiento de extensión de la columna que se opone a las malas posturas, que favorecen el sedentarismo y el hábito de estar excesivamente inclinado hacia adelante.
• Mantiene la postura correcta de las vértebras y la columna. Los efectos positivos se manifiestan también en términos de lubricación de las articulaciones: éstas tienen necesidad de ser nutridas y mantenidas elásticas gracias a una actividad física.
• Es importantísima para derrotar la osteoartritis.
• Es importante en la prevención de la osteoporosis.
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