Serbia, pese a sus ingenuidades y falencias, dio una resonante sorpresa ayer en el Mundial de fútbol al vencer 1-0 a una desconcertada Alemania, que desaprovechó un penal a su favor, en segunda fecha del Grupo D.
Milan Jovanovic (38’), del Standard de Bélgica, marcó el gol del triunfo para la escuadra serbia, un minuto después de la expulsión del goleador alemán Miroslav Klose por segunda amonestación.
A los 59’, el arquero serbio Vladimir Stojkovic le atajó un penal a Lukas Podolski, sancionado por una ingenua infracción con la mano de Nemanja Vidic, en otra de las frustraciones del día para los germanos.
Alemania, que abrumó en el arranque con un contundente 4-0 sobre Australia, Serbia y Ghana suman ahora 3 puntos en la llave, mientras que la escuadra de Oceanía marcha sin cosecha. Ghana y Australia jugarán hoy en el cierre de la segunda fecha.
Alemania no renegó del buen fútbol que había mostrado en su debut contra Australia y siguió buscando hasta el final la meta adversaria, pero tropezó con un rival bien organizado, que no dio espacio a los atacantes germanos.
Episodio crucial del partido fue la expulsión de Klose, quien vio la segunda tarjeta amarilla marcada con exagerada severidad por el árbitro español Alberto Undiano Mallenco, tras una falta desde atrás contra el experimentado Dejan Stankovic.
Milan Jovanovic (38’), del Standard de Bélgica, marcó el gol del triunfo para la escuadra serbia, un minuto después de la expulsión del goleador alemán Miroslav Klose por segunda amonestación.
A los 59’, el arquero serbio Vladimir Stojkovic le atajó un penal a Lukas Podolski, sancionado por una ingenua infracción con la mano de Nemanja Vidic, en otra de las frustraciones del día para los germanos.
Alemania, que abrumó en el arranque con un contundente 4-0 sobre Australia, Serbia y Ghana suman ahora 3 puntos en la llave, mientras que la escuadra de Oceanía marcha sin cosecha. Ghana y Australia jugarán hoy en el cierre de la segunda fecha.
Alemania no renegó del buen fútbol que había mostrado en su debut contra Australia y siguió buscando hasta el final la meta adversaria, pero tropezó con un rival bien organizado, que no dio espacio a los atacantes germanos.
Episodio crucial del partido fue la expulsión de Klose, quien vio la segunda tarjeta amarilla marcada con exagerada severidad por el árbitro español Alberto Undiano Mallenco, tras una falta desde atrás contra el experimentado Dejan Stankovic.
