De los Medios Internacionales.
Otra vez solo contra el mundo. El madridista Cristiano Ronaldo volvió a mostrar el pasado martes su auténtica personalidad y se convirtió en el gran protagonista de la derrota de la selección portuguesa en los octavos de final del Mundial. El jugador más caro del mundo –nadie puede poner ya en duda que está lejos de ser el mejor jugador del planeta– perdió los papeles y encajó con muy malos modales la victoria de la selección española. Su mal perder, su falta de compañerismo y, sobre todo, su pésimo rendimiento a lo largo de todo el Mundial de Sudáfrica le han convertido en el centro de todas las críticas, incluso en su país. Cristiano Ronaldo ha vuelto a fracasar estrepitosamente en un encuentro decisivo.
El portugués dejará Sudáfrica sin haber ofrecido apenas cuatro detalles aislados de su presunta calidad. Se trata de su segundo fracaso consecutivo en un Mundial. A lo largo de toda la primera fase se conformó con marcarle un afortunado gol a la débil Corea del Norte, tanto que ponía punto y final a su larga sequía goleadora con la camiseta de Portugal (16 meses concretamente). Tal y como quedó de manifiesto en el partido ante España, Cristiano está muy lejos de ser ese jugador desequilibrante y resolutivo que Florentino Pérez, presidente madridista, pagó a precio de oro hace ahora un año.
El crack portugués acostumbra a quedar retratado en esta clase de situaciones, ya que se acaba perdido en una improductiva lucha contra el mundo y contra sí mismo. Sus únicos argumentos acaban siendo sus constantes protestas al árbitro cada vez que se tira a la piscina y su impotencia al ver que no le sale nada de lo que intenta. Una vez más, Cristiano fracasó en su duelo personal con los blaugrana Carles Puyol y Gerard Piqué.
Tras el partido ante España, el extremo portugués no se calmó con la ducha de rigor y ni siquiera se acercó a saludar a sus compañeros madridistas, algo que sí hizo, por ejemplo, Pepe. El central acudió al vestuario español y deseo suerte a sus colegas Casillas, Albiol, Xabi Alonso, Sergio Ramos y Arbeloa, y a todos los jugadores españoles con los que se cruzó. La actitud de Cristiano sorprendió a todos ellos.
Para completar su gran día, el jugador madridista abandonó el estadio sin querer dar la cara ante la prensa, ni siquiera ante los periodistas portugueses. Sus únicas palabras, eso sí, levantaron una gran polvareda. “¿Cómo se explica? Hablen con Carlos Queiroz”, afirmó sin querer detenerse en la zona mixta.
Cristiano se vio obligado a salir al paso y trató de justificar lo que todo el mundo entendió como un dardo al seleccionador luso. En declaraciones a la web de la empresa que le representa, el madridista trató de justificarse diciendo que “cuando dije que preguntasen al entrenador fue simplemente porque Queiroz estaba en conferencia de prensa y los periodistas podían escuchar sus explicaciones y porque no me sentía en condiciones para explicar lo que fuese. Soy un ser humano, estoy sufriendo y tengo derecho a sufrir solo. Me siento destrozado, completamente desolado, frustrado y con una tristeza inimaginable”.
Luis Figo también atiza a su compatriota
El ex capitán de la selección portuguesa Luis Figo criticó la actitud de su compatriota Cristiano Ronaldo tras la eliminación. “Mi idea de lo que es un capitán puede ser diferente de la de algunas personas, pero un capitán, más allá del éxito o del fracaso, debe defender siempre al grupo. En los momentos difíciles debe dar la cara por el grupo”, dijo Figo en declaraciones al diario deportivo ‘Record’. Figo también consideró que “España fue el merecido ganador. Fue mejor equipo y Portugal tuvo un desempeño digno, pero no fue suficiente para ganar y continuar”
Otra vez solo contra el mundo. El madridista Cristiano Ronaldo volvió a mostrar el pasado martes su auténtica personalidad y se convirtió en el gran protagonista de la derrota de la selección portuguesa en los octavos de final del Mundial. El jugador más caro del mundo –nadie puede poner ya en duda que está lejos de ser el mejor jugador del planeta– perdió los papeles y encajó con muy malos modales la victoria de la selección española. Su mal perder, su falta de compañerismo y, sobre todo, su pésimo rendimiento a lo largo de todo el Mundial de Sudáfrica le han convertido en el centro de todas las críticas, incluso en su país. Cristiano Ronaldo ha vuelto a fracasar estrepitosamente en un encuentro decisivo.
El portugués dejará Sudáfrica sin haber ofrecido apenas cuatro detalles aislados de su presunta calidad. Se trata de su segundo fracaso consecutivo en un Mundial. A lo largo de toda la primera fase se conformó con marcarle un afortunado gol a la débil Corea del Norte, tanto que ponía punto y final a su larga sequía goleadora con la camiseta de Portugal (16 meses concretamente). Tal y como quedó de manifiesto en el partido ante España, Cristiano está muy lejos de ser ese jugador desequilibrante y resolutivo que Florentino Pérez, presidente madridista, pagó a precio de oro hace ahora un año.
El crack portugués acostumbra a quedar retratado en esta clase de situaciones, ya que se acaba perdido en una improductiva lucha contra el mundo y contra sí mismo. Sus únicos argumentos acaban siendo sus constantes protestas al árbitro cada vez que se tira a la piscina y su impotencia al ver que no le sale nada de lo que intenta. Una vez más, Cristiano fracasó en su duelo personal con los blaugrana Carles Puyol y Gerard Piqué.
Tras el partido ante España, el extremo portugués no se calmó con la ducha de rigor y ni siquiera se acercó a saludar a sus compañeros madridistas, algo que sí hizo, por ejemplo, Pepe. El central acudió al vestuario español y deseo suerte a sus colegas Casillas, Albiol, Xabi Alonso, Sergio Ramos y Arbeloa, y a todos los jugadores españoles con los que se cruzó. La actitud de Cristiano sorprendió a todos ellos.
Para completar su gran día, el jugador madridista abandonó el estadio sin querer dar la cara ante la prensa, ni siquiera ante los periodistas portugueses. Sus únicas palabras, eso sí, levantaron una gran polvareda. “¿Cómo se explica? Hablen con Carlos Queiroz”, afirmó sin querer detenerse en la zona mixta.
Cristiano se vio obligado a salir al paso y trató de justificar lo que todo el mundo entendió como un dardo al seleccionador luso. En declaraciones a la web de la empresa que le representa, el madridista trató de justificarse diciendo que “cuando dije que preguntasen al entrenador fue simplemente porque Queiroz estaba en conferencia de prensa y los periodistas podían escuchar sus explicaciones y porque no me sentía en condiciones para explicar lo que fuese. Soy un ser humano, estoy sufriendo y tengo derecho a sufrir solo. Me siento destrozado, completamente desolado, frustrado y con una tristeza inimaginable”.
Luis Figo también atiza a su compatriota
El ex capitán de la selección portuguesa Luis Figo criticó la actitud de su compatriota Cristiano Ronaldo tras la eliminación. “Mi idea de lo que es un capitán puede ser diferente de la de algunas personas, pero un capitán, más allá del éxito o del fracaso, debe defender siempre al grupo. En los momentos difíciles debe dar la cara por el grupo”, dijo Figo en declaraciones al diario deportivo ‘Record’. Figo también consideró que “España fue el merecido ganador. Fue mejor equipo y Portugal tuvo un desempeño digno, pero no fue suficiente para ganar y continuar”
